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lunes, 7 de junio de 2010

LA MUJER QUE SE CONVIRTIÓ EN PRESIDENTA





(Cuento)
Hace un tiempo, en un país llamado Chile, había una mujer muy inteligente y dedicada a su trabajo. Desde pequeña fue educada con disciplina y confianza en sí misma. Su padre era general de brigada aérea durante el régimen del dictador Augusto Pinochet. Luego durante el gobierno de Salvador Allende fue nombrado en un puesto importante, nada más y nada menos que en la jefatura de las Juntas de Abastecimiento y Precios (JAP). Y, su madre era una mujer antropóloga de profesión, muy cariñosa y de gran sensibilidad social. Desde sus primeros años de estudio Michelle se destacó como una las mejores alumnas, ocupando diferentes cargos en los cursos que realizaba.
  
Michelle nació en Santiago en la década de los ´50, desde chica fue una niña muy dedicada a sus estudios, por el trabajo de su padre ella vivió en contacto directo con las bases aéreas de Quintero, Cerro Moreno y El Bosque. Todo este ambiente de disciplina respeto y responsabilidad fue asimilado por Michelle desde su niñez.

 Durante el régimen militar, la joven ingreso a las filas de la Juventud socialista, fue perseguida, encarcelada y torturada en compañía de su madre. Michelle estuvo detenida en las cárceles de Villa Grimaldi y luego en Cuatro Alamos, Donde después de un año de reclusión, tanto ella como su madre lograron salir de la cárcel, pero también tuvieron que abandonar el país que tanto querían y escapar a Australia donde permanecieron exiliadas.

Después de haber estado en Australia por un tiempo partió para Alemania Oriental. Ella, durante este tiempo aprovechó para prepararse y capacitarse lo más que pudo. Aprendió varios idiomas como el alemán, el italiano y el inglés, además del español que era su lengua materna. También estudió medicina llegando a especializarse en pediatría, que es la rama de la medicina que se encarga de la salud de los niños y las niñas. Trabajó en algunos hospitales donde atendía a la gente pobre. Allí ella vio, las dificultades en las que vive la gente pobre. Ellos, que no tiene los recursos para satisfacer sus propias necesidades. Allí pudo darse cuenta de lo mucho que ella podía hacer por la gente y por su patria, trabajando para mejorar las condiciones de vida de esas personas.
Como era muy inteligente y le gustaba la política, rápidamente se metió al círculo político, por su capacidad y destreza le ofrecieron buenos cargos en el gobierno, cargos que ella desempeño siempre con dedicación y entusiasmo.

La pobre Michelle, era muy inteligente y tenía todo lo que quería, pero había algo que no lograba tener a plenitud. Ella, por sus múltiples responsabilidades no lograba tener éxito en el amor. A pesar de haberse casado en más de una ocasión y tener tres hijos; dos hijas y un hijo, no lograba permanecer por mucho tiempo con su pareja. Pero a pesar de todo, ella mostrándose fuerte, no dejaba que sus sentimientos interfirieran con su deber y sus responsabilidades laborales y políticas. 

Cuando el tiempo del presidente Lagos estaba por finalizar, no tenían muchos líderes capaces de garantizar el triunfo electoral, así que los máximos líderes pensaron…bueno… como hacemos a quién ponemos de presidente de la república. Las discusiones fueron largas y diversas. Unos decían pongamos a uno que represente nuestros intereses. Otros decían; pongamos uno que luche por bienestar de todos los chilenos. Luego, hubo otro que dijo: si ponemos de candidata a una mujer, y la promovemos como la alternativa para lograr la equidad de género, con seguridad que ganamos. Además, que internacional y mundialmente, vamos a ser reconocidos y bienvistos porque tendremos una presidenta mujer.

Ya está. Así lo hicieron. Primero lanzaron una pre-campaña electoral en la que contendieron dos mujeres Michelle y Soledad. Al final, Soledad abdicó a favor de Michelle. Grandes giras de trabajo por todo Chile, a lo ancho y largo de los más de un millón de kilómetros. La candidata los recorrió dando a conocer su plataforma de gobierno. Eran miles y miles de gentes, mujeres y hombres que la seguían y que participaban de los grandes mítines públicos que en cada región y ciudad realizaba, así como en los debates televisivos.

Por fin llegó el día de las ansiadas elecciones. Todos estaban preocupados, se podía ver el nerviosismo en cada uno de los responsables con la nueva propuesta de gobierno. Todos estaban inquietos, menos ella, no porque no le interesara, sino porque estaba segura y confiada en el trabajo que durante meses había realizado. Ella confiaba en que todas las muestras de cariño y acompañamiento que le habían hecho, fueran verdaderos y sinceros.
El desenlace no fue como se esperaba. Los resultados se conocieron poco tiempo después de la hora de cierre, 53% de los votos eran para ella, el resto para su mayor contrincante, Sebastián Piñera, Fue necesario ir a lo que dieron en llamar “segunda vuelta”. 

La candidata retomó todo su trabajo y aplicó una doble cantidad de esfuerzo y pidió lo mismo de sus seguidores. Llegó el día 11 de Enero. Día elegido para definir de una vez por todas, el futuro de la nación. Todo se desarrollo en aparente calma, con algunos incidentes menores. Los resultados se conocieron por la tarde, poco después de una hora de cierre de las votaciones. Resultado 54% para la candidata y el resto para su contrincante, Sebastián Piñera. Porcentaje que la declaraba como legítima y única presidenta de Chile, período 2006-2010.

Desde que se conocieron los resultados, todo el pueblo se lanzó a la calle a celebrar la victoria, por la noche fue realizada una gran fiesta con la participación de muchos artistas nacionales. En ella se reunieron una cantidad de por lo menos unas 500,000 personas de diferentes edades, Todo era alegría, todo era celebración. El país estaba de fiesta. Las mujeres estaban felices, por fin veían realizarse sus sueños. Aquello por lo que tanto habían trabajado, finalmente se había hecho realidad. En ese momento ella, la presidenta electa aprovecho la presencia de la gente para pronunciar un efusivo mensaje de compromiso y también de agradecimiento por haber creído en ella y en su propuesta de gobierno.
Colorín, colorado este cuento ha terminado. En el próximo, les compartiremos como fue el gobierno de la presidenta.



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